domingo, diciembre 24, 2006

Napoleón no, si acaso el Capitán Cavernícola

Ya casi es la media noche y muchos no saben porque están reunidos tan tarde. Ignasi, Parrilla y Andoni, como muchos otros, no tienen ni idea, Xavi sí. Ya casi es la media noche y cuando alguno se atragante con las uvas Xavi se va a reír y probablemente va a provocar la risa involuntaria de algún otro. Por ejemplo, el Niño Andoni al verlo carcajeándose, seguro se va a orinar de la risa. Pero tal vez no, tal vez todos guarden luto. Xavi, por su parte, quisiera olvidar éste día… éste y muchos otros. En cambio el garrote de Xavi está todo adornado, tiene puesto su gorro rojo y bola blanca, trenzas y barba blanca perfectamente hechas. Los ojos son grandes y verdes como los de Xavi, grandes como asustado o queriendo asustar, como los de Xavi. De su garrote sale un globo de diálogo que reza: Feliz Navidad y de fondo un pino sobre tierra y nieve. El garrote está muy bien hecho, como casi todo lo que hace Xavi, incluso matar.

Ya casi es media noche y Xavi se acuerda de uno de sus primeros días como éste, cuándo le regalaron un balón de futbol. Xavi se acordó de esa frase tan estadounidense que le dicen a los niños, sobre todo a los tímidos o débiles: El balón es tu amigo, repítelo: El balón es mi amigo. A Xavi, eso ahora, (y tal vez desde entonces) le parece una idiotez. Cuando el balón le dio por primera vez en la cara y quiso dejar de jugar, recuerda que su padre, tal vez demasiado agringado, le dijo lo mismo. Xavi voltea a ver a su amigo el garrote vestido para la ocasión. Amigo garrote o amigo periódico El País enrollado, más los suplementos de los domingos: ambos tienen un sonido terapéutico (agradable) parecido al de al colisionarse contra el cuerpo de alguien, por ejemplo el de Xavi (onomatopeyas: plaz, plaz, plaz). A Xavi se le hace curioso ver como todo empezó con El País, todo sigue en El País (con remordimiento) y todo va a terminar en el país: España; una España que Xavi no conoce.

Es domingo (pero ya no hay suplementos) y ya es casi media noche, desde la cocina Xavi huele el pavo y escucha los trastes hacer un cric, cric, cric y después un trac. Se acuerda de aquel día y ve sus manos ahorcando. Alguien le dice: ¿Qué tienes? ¿Qué tienes? ¿Te sientes bien? ¿Te sientes bien? Xavi sólo mueve la cabeza. ¿Sabes por qué estamos aquí? ¿Sabes por qué estamos aquí?; le preguntan a Xavi. ¿Te refieres a hoy a estas horas? O en general qué hacemos aquí; contestó Xavi. Hoy, hoy; escuchó Xavi. A vaya, ya te iba a decir que si estabas loco o qué; dijo Xavi esbozando una sonrisa.

1 comentarios:

J.S. Macotela dijo...

¿Mmmm?

Texto complicado y misterioso :D