viernes, julio 03, 2009

Joplin

Me late Janis... Janis Xenakis

lunes, mayo 25, 2009

Vino

Reserva
Casillero
del
Diablo

Cabernet Sauvignon 2007
____________

Chile

Cosecha Histórica
de
Concha y Toro


llevo 750 ml inerte
13,9% luchando

jueves, mayo 21, 2009

Vino

XA
Vinos DomecQ
Cabernet Sauvignon
2007
Valle de Calafia
Baja California

375 ml otra vez pensando en ella
12,4% + cursi

jueves, mayo 14, 2009

IMHO: Otro sistema pendejo

Si se me pierde la cartera, es muy… muy probable que sea con todo con lo que uno suele traer: Tarjeta de débito, crédito, (hasta la de puntos de Soriana y Fábricas de Francia), la tarjeta con los numeritos para entrar a la Banca en Línea, hasta la clave de seguridad anotada (que según no se debe). También puedo traer la del IFE, la licencia de manejar, madres de seguros y gastos médicos y otra credencial para entra al Club Juturama. Pude haber traído 380 pesos o 3,800. Y la cartera pudo haber sido un regalo, pero bueno ya estaba cateada y era hora de cambiarla.

Para reportarla como extraviada o robada debes de proporcionar tu número de tarjeta o de cuenta o tu RFC, hasta ahí llegué, no me supe ninguna, hasta aquí el sistema está bien, digo, no queremos que cualquiera hable y cancele nuestras tarjetas.

Para reponerlas, pienso: me van a pedir identificación y no tengo, voy a llevar la CURP… ¿o la cartilla? Nah, mejor llevo el pasaporte… pero, está vencido… mejor llevo todo.

Al llegar a la sucursal, después de esperar poco menos de un lustro, explico mi situación (perdí mi cartera con todo, por wey) y digo lo que quiero (reponer mis tarjetas), me piden mi identificación, mentalmente digo: Chingado. Pero en voz alta digo: Es que le digo que se me perdió todo con la cartera pero traigo esto… Le pregunto, el pasaporte ¿vale? Me responde: ¡Ah, sí! En voz baja le digo: Pero, está caduco. Me hace jetas. Vuelvo a pensar: ¡Puta madre! Hubiera traído, hasta, mi acta de nacimiento, que no caduca, ¡pero!, resulta que al tramitar el pasaporte te lo recogen (error de otro sistema pendejo [y no sólo eso sino que se de otros casos en el que NO lo recogen], a mí, supongo que por pendejo, sí me lo recogieron, en fin.), entonces pienso: ¿Qué chingados importa que esté vencido el pasaporte entonces? ¡Tiene foto y todo! ¿O qué, cuando vaya a renovarlo puede que ya sea otra persona? “Buenas tardes vengo a renovar mi pasaporte, ahora soy Brad Pitt, póngale ahí por favor, es P-i-t-t, así es doble te”. ¡Mamen! ¿Qué, voy a ser tan pendejo de falsificar un pasaporte vencido?

Vino

120
Cabernet Sauvignon
2007



Producto de Chile
Hace 187,5 ml que sigo pensando en ella.

Greña











Siempre que me levanto mi greña tiene un toque Gokusesco y a veces hay variantes; el día de hoy fue que amanecí PseudoEmo.

Veo en la tele a un, “wannabe gringo”, que habla inglés con un acento como yo. Sin embargo estará en Irak por 2 años. Esto demuestra que hay una especie de selección natural entre distintos niveles de pendejés.

Ok, un virus como el H1N1 se contagia mucho más fácil por el tacto que por el olfato; y tenemos la siguiente escena:

Hay varias personas, unas con caras de políticos otras con cara de doctores(as) y/o enfermeros(as). Los que parecen políticos no traen cubre bocas (no dije tapabocas), otra razón que los hace parecer más políticos. Los que traen cubre bocas, obvio son los que se me asemejan a médicos.

Están, uno de los “políticos” junto con una de las “enfermeras”, entretenidos en un “juego de manos”, ya saben, lo que juegan las niñas.

Es Gustavo Madero, Presidente del Senado y una, que sigo suponiendo es, enfermera.

Así hay unos, influyentes, manipuladores, bien machos, bien valientes, bien cabrones, se pasan una pinche gripa por el “crotch”, total por ahí no se contagia. Así hay otros más, manejables, ignorantes, agachones, miedosos. Hay unos re pendejos.

miércoles, mayo 13, 2009

Suerte de principiante

No podía evitar mi sonrisa casi risa al ver que gané. Fue una sonrisa tan estúpida que automáticamente me sentí pendejo.

Pocos días después un amigo me dijo que había ganado 1000 pesos, apostando sólo 200 en un principio, y que los había perdido todos. Error número uno, yo salí ganando, hay que saber guardar. Me dijo que estaba practicando para ir de nuevo, error número dos: supuse que fue su suerte de principiante, no tiene caso regresar. Aunque existe el: Afortunado en el juego, desafortunado en el amor y viceversa; esto me deja pensando, supongo que yo también debería regresar.

***
Para con ella:

No podía evitar mi risa casi carcajada, que lancé, al decirle que termináramos y me respondiera que sí. Fue una carcajada tan estúpida que automáticamente me arrepentí (de haberme carcajeado).

jueves, abril 30, 2009

En un lugar de Galicia, de cuyo nombre no quiero acordarme:

- ¿Oye tío, y los alemanes comen judias?

viernes, marzo 27, 2009

+fácil

¿Libertad o dignidad?

excusa #10

Es que no estamos en el mismo círuculo social de amigos...

martes, marzo 24, 2009

¿Guerra o prisión?

Me late Yanni

Yanni Xenakis

viernes, enero 30, 2009

Escribiría sobre esta maldita desidia pero me da hueva

lunes, marzo 24, 2008

"'ta mejor pistear"

-- G. I. Paz

sábado, febrero 09, 2008

Se me había ocurrido algo interesante para escribir, pero ya se me olvidó...

martes, febrero 05, 2008

adverbio

Y sigo adjetivo[-mente] solo

lunes, abril 30, 2007

Aguascalientes










Amanecer y la luna

viernes, abril 13, 2007

Aguascalientes

Aguascalientes, 15 de Marzo del 2007. - 6:30 a.m. -

martes, enero 23, 2007

Juan Carlos O.

No me acuerdo si fue Juan Carlos Onetti o Juan Carlos Oñate el que dijo:

"[...] siempre, en una relación amorosa hay por lo menos uno que es sordo, en el sentido de la comunicación. Generalmente son los dos".

Y no recuerdo si fue Juan Carlos Onetti o Juan Carlos Oñate el que dijo:

“Ya, que se encuere”.

domingo, diciembre 31, 2006

Sus historias son, en general, tristes

SUS HISTORIAS SON, en general, tristes; amén de melancólicas y amargas; la de hoy no es excepción. Le gustaría tener otro tipo de historias, pero a Carla Reé no le queda mas que soñar; sus historias verídicas la deprimen.

Hace dos años, exactamente, Jacinto estaba en Europa; en algún lugar peregrino como Copenhague o ¿Ámsterdam o Berlín? Jacinto, ya había viajado mucho; Carla, casi nada. Según Jacinto, Europa no era la misma sin ella; Carla, no había ido más que una sola vez a estados unidos. Jacinto le había estado enviando tarjetas postales desde los lugares que visitaba; pero Carla no las recibiría sino hasta meses después, cuando la relación con Jacinto fuera inexistente.

Cuando Jacinto regresó le contó como había pasado el año nuevo. Le contó que en la ciudad de Quien-Sabe-en-Donde –en pleno hervor turístico-, la gente se junta en la plaza, antes de la media noche hacen su respectivo conteo regresivo, e inmediatamente empieza un waltz (fue música de Bach pero el no tenía ni puta idea) y todos bailan… todos. A Jacinto lo sacó a bailar una rubia; esto se lo dijo después de, locuazmente, contarle que toda la gente de ahí es alta y rubia y guapísima. Carla elucubró la plaza, con todos sus adornos, irisada con luces; la noche gélida; la música traída por la brisa nocturna, en sordina, inmaterial y soñada, que creaba una especie de cúpula que envolvía la plaza con todo lo que en éste había: gente espectral. Fue la fiesta de año nuevo perfecta para cualquier músico, escritora o lectora solitaria.

Ahora, Carla sabe que Jacinto, en uno de sus últimos viajes a Europa, estuvo viviendo en X, trabajaba en Y; pero fue en Z en donde embarazó a su amante. Jacinto se casó y ya tiene una nueva familia con quien pasar más noches viejas en lugares nada inhóspitos. Mientras, Carla se tiene que conformar con tomar ponche, cenar pozole, salir al segundo patio; ver los fuegos artificiales –que semejan estrellas fugaces- de San Charcos, escuchar, por encima del griterío generalizado, los balazos, rancheras, bachata, salsa y reguetón; comer tamales (eso sí, buenísimos), tomar atole de zitún, sentarse en una fría silla de metal junto a su mamá para escucharla (mas bien puro argot e interjecciones) chismear con las demás vecinas, ver a su papá agarrar una pea de campeonato y mirar lujuriosamente a las demás mujeres; y sobretodo, tiene que ver como todos (en especial todas) están acostumbrados. Todos bailan… todos.

jueves, diciembre 28, 2006

4

La Hermosa ciudad Colonia del Valle (Av., Insurgentes Sur esquina con Félix Cuevas):

Salen del cajero automático al lado del banco. Es un día cargado de luz que irradia vida. Los andantes disponen de las banquetas; por descontado apresurados como siempre, y los carros van raudos por las calles de México, que se suceden una tras otra, deteniéndose en el señalamiento de la esquina y continuando. Salen distraídos y felices por alguna estupidez que él le habrá dicho. Se está carcajeando y ella a punto de; se abrazan y caminan juntos rumbo al Parque Hundido.

En ese momento el automóvil, un vetusto Valiant negro, frena junto a ellos asustándolos por el rechinido de las llantas. La abraza, la aparta, y se quedan estáticos sintiendo el sabor a hierro en la boca y la adrenalina en el estomago. Esperan a ver si los del carro entran, y asaltan el banco o hacen otra cosa. Quieren irse, pero se quedan.

Los hombres se aproximan, y se aterra porque ella está ahí, no tanto porque le fueran a robar; pero no hace nada, se queda parado, viendo como se les acercan, mientras ella, aun estoica, se esconde tras de él oprimiéndole la mano. Él espera a escuchar que le digan algo; pero en lugar de eso uno de los hombres, poco más alto que él y más fornido, lo tumba de un golpe en la boca del estomago. La falta de aire lo incapacita, pero es muchísimo más dolorosa esa frustración de impotencia al no poder defenderla.

El otro (asiendo un desarmador) la toma del brazo. No forcejea mucho, pero grita su nombre para que vaya a defenderla y llora. Sigue implorando y empalidece como si se fuera a desmayar. Escuchando sus lamentos ininteligibles, sigue tirado en el piso, se revuelca y al ver que se la llevan empieza a derramar lágrimas porque no se puede ni arrastrar. Una mueca de dolor se instala en su rostro cómo si lo hubieran apuñalado; pero no grita, es incapaz siquiera de gemir, se ha vuelto mudo. Nunca se había sentido en esa especie de purgatorio indefinido.

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Le gusta ir en la parte de atrás del carro. Se relaja, observa todo con melancolía y se imagina que se ve como en una película; incluso escucha su soundtrack. Lleva sus audífonos porque la música lo hace ver las cosas de distinta manera y viceversa. De vez en cuando observa a alguien que le provoca “pintarle dedo”; pero muchas veces advirtió que, de haberlo hecho, lo hubieran podido alcanzar en el alto del semáforo enseguida. Otras veces fue la víctima cuando algún carro pasaba, y alguien desde adentro le gritaba o aventaba algo. Entonces, él observaba como se detenían a pocos metros por el semáforo y pensaba: “Si corro lo alcanzo… fácil”; pero no tenía caso, eran varios, él no era violento y nunca se había peleado.

9

Se acuerda de su ineludible niñez; de la primer niña que le gustó, y como le lloraba en las noches porque ella era más grande, y él un perdedor (ante todos los demás y en ese tiempo para el mismo también), de sus pensamientos suicidas, de su soledad y de cómo odió su infancia; de la ciudad, de toda su gente, y de cómo la vida ahí define la condición tan microscópica de su vida y de todos; de el edificio, de la gente loca y enferma; de cuando lo asaltaron y le apuntaron en la cabeza, con una ballesta, a su padre; de la burla que le hacían porque su hermano mayor lo defendía y de cómo se enojaba con él por eso, de que se arrepiente; de cuando lo tenían en el piso, también, de cuando lo tenían contra una de las bancas, de cuando le bajaron el pantalón enfrente de sus compañeras y de cómo éstas se burlaron; del temblor del ’85, de cómo nunca vio a un compañero de escuela fuera de ésta; de el pequeño criminal en potencia que lo derribó en el parque jugando tochito, de los apodos que le pusieron, del balonazo que le rompió el tabique de la nariz; de cómo quería crecer, de cómo esperaba pacientemente y cómo todo ese tiempo fue desperdiciado; de cómo odiaba su cabello y su peinado; de su añoranza por ir a una fiesta y los años que pasaron así, sin ir; de su carácter proverbialmente apacible, de su timidez, de su introversión, de su miedo, de su insignificancia; de sus dientes chuecos; de sus ojos, ligeramente, asimétricos; de sus barros, de su nariz grande y desviada, de su barba rala, de su cuello corto, de sus brazos de mujer, de sus manos débiles (como de pianista), de su pecho escuálido y las imperfecciones en él, de su panza, y la falta de músculo marcado; de sus nalgas, o la falta de éstas y sus piernas flacas; de la vergüenza de ir a una alberca y tener que usar traje de baño, de su miedo al contestar el teléfono, de su temor de hablar con cualquier persona, de preguntar lo que fuese; de su primera borrachera, de su primer cigarro, de su primer beso, de su primera novia, de su primera relación sexual; de cómo cambió su personalidad y cómo ahora le gusta que le digan raro; de la noche en que la conoció, de su estatura, de la forma de su cuerpo, de la forma de su cabeza, cabello, ojos (verdes), labios, pómulos, de la definición de su quijada, cuello, del tamaño y figura de su tórax, de sus desas y las otras, de su cintura y cadera, de la esbeltez y forma de sus piernas, del color de piel, de su voz; de su personalidad, de su sensibilidad y sensualidad; de su canción favorita, del nombre de su hermana y prima, del de su ex novio también, de cuando la besó por primera vez, de cuando la abrazó por primera vez, de su olor; de la sensación de las feromonas y endorfinas; de sus pláticas, de su risa y de cómo la hacía reír; de cómo nunca pensó que lo pelara; de sus sueños, de sus momentos compartidos; de su voluntad y compromiso de (concentrarse en) cuidarla, respetarla y conocerla; de lo mucho que le fascina y excita: se acordó que se la están llevando.

4

Se incorpora lentamente, a dos cuadras, ve que se detienen bajo el semáforo y deja de llorar. Es difícil saber si en realidad todo va más despacio o es él quién percibe todo en cámara lenta. Está erguido, con el pecho salido, los pies firmes en el pavimento y todos los músculos contraídos. Baja lentamente la cabeza mientras se le agrandan los ojos al enfocar el automóvil.

En fracciones de segundo, empieza a analizar la ruta desde su posición (axioma: la recta, siempre es la más corta; recuerda) a la del carro. El rojo se acaba de poner y un montón de gente camina rápidamente aproximándosele. Los coches estacionados están muy cerca entre ellos, no dejan mucho espacio para cruzarlos y en la calle los autos se van apilando frente al semáforo. Un policía se le acerca amenazante al verlo sospechoso; porque toda la gente se le queda viendo por lo sucedido. Ve un perro y está seguro de que éste lo va a perseguir en cuanto corra tras los cabrones (perdón escribí la palabra con “C”). Desde el interior del carro uno voltea, lo ve (mientras sigue amenazando con desarmarla) y luego voltea a ver al policía. También, observa que el piloto espejea y voltea, como pajarito, para poder pasarse el alto. La ve asustada, mirándolo fijamente y no puede escuchar sus gritos.

No en pocas ocasiones quiso sentir las miradas de los "inocenetes" (?) al verse envuelto en una persecución; saltar sobre carros estacionados, y parados por el tráfico, aventar gente, correr hacia el auto -de los hijos de la chingada que lo humillaron-, alcanzarlo, romper un vidrio con el puño, o de preferencia con el codo o la rodilla; sacar a uno, tomarlo por la cabeza, enterrarle los pulgares en los ojos, llenarse de sangre y al voltear ahuyentar al otro.

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domingo, diciembre 24, 2006

Napoleón no, si acaso el Capitán Cavernícola

Ya casi es la media noche y muchos no saben porque están reunidos tan tarde. Ignasi, Parrilla y Andoni, como muchos otros, no tienen ni idea, Xavi sí. Ya casi es la media noche y cuando alguno se atragante con las uvas Xavi se va a reír y probablemente va a provocar la risa involuntaria de algún otro. Por ejemplo, el Niño Andoni al verlo carcajeándose, seguro se va a orinar de la risa. Pero tal vez no, tal vez todos guarden luto. Xavi, por su parte, quisiera olvidar éste día… éste y muchos otros. En cambio el garrote de Xavi está todo adornado, tiene puesto su gorro rojo y bola blanca, trenzas y barba blanca perfectamente hechas. Los ojos son grandes y verdes como los de Xavi, grandes como asustado o queriendo asustar, como los de Xavi. De su garrote sale un globo de diálogo que reza: Feliz Navidad y de fondo un pino sobre tierra y nieve. El garrote está muy bien hecho, como casi todo lo que hace Xavi, incluso matar.

Ya casi es media noche y Xavi se acuerda de uno de sus primeros días como éste, cuándo le regalaron un balón de futbol. Xavi se acordó de esa frase tan estadounidense que le dicen a los niños, sobre todo a los tímidos o débiles: El balón es tu amigo, repítelo: El balón es mi amigo. A Xavi, eso ahora, (y tal vez desde entonces) le parece una idiotez. Cuando el balón le dio por primera vez en la cara y quiso dejar de jugar, recuerda que su padre, tal vez demasiado agringado, le dijo lo mismo. Xavi voltea a ver a su amigo el garrote vestido para la ocasión. Amigo garrote o amigo periódico El País enrollado, más los suplementos de los domingos: ambos tienen un sonido terapéutico (agradable) parecido al de al colisionarse contra el cuerpo de alguien, por ejemplo el de Xavi (onomatopeyas: plaz, plaz, plaz). A Xavi se le hace curioso ver como todo empezó con El País, todo sigue en El País (con remordimiento) y todo va a terminar en el país: España; una España que Xavi no conoce.

Es domingo (pero ya no hay suplementos) y ya es casi media noche, desde la cocina Xavi huele el pavo y escucha los trastes hacer un cric, cric, cric y después un trac. Se acuerda de aquel día y ve sus manos ahorcando. Alguien le dice: ¿Qué tienes? ¿Qué tienes? ¿Te sientes bien? ¿Te sientes bien? Xavi sólo mueve la cabeza. ¿Sabes por qué estamos aquí? ¿Sabes por qué estamos aquí?; le preguntan a Xavi. ¿Te refieres a hoy a estas horas? O en general qué hacemos aquí; contestó Xavi. Hoy, hoy; escuchó Xavi. A vaya, ya te iba a decir que si estabas loco o qué; dijo Xavi esbozando una sonrisa.

miércoles, diciembre 20, 2006

The smell of gasoline can not be better as when you step out of a gas station’s bathroom.

I get up from my shitty desk at my rip-off work, and walk through the corridor towards the complete opposite wing of the building, with my brand-new mug, company logo on it. I try to figure out how would I look like in the little, probably gray, monitor from the surveillance camera. I don’t like the idea of having all my moves screened by probably the CEO. I also dislike having to port an ID card and a key card to open just the site where my shitty cubicle is at, but I have to admit that it’s better now that I carry’em clipped to my belt in the hip rather than having them hanging from my neck, in a visible way please, as if we were ____s. I also got to admit that I rather be in an empty building, as it is in the graveyard shift, than being among other ____s. Yes, it’s the lack of the quotidian factor that makes me feel less _____ (call it misanthropy if you want). So I pass the first camera and turn around outside the bathrooms near the vending machine & coffee maker to avoid the other two cameras. Then I go outside for a smoke at the cafeteria and then I realize how a lot of stuff here (in this ____s' cage) got to do with that drug called coffee.

So anyway, I’m here at 1:30, military time of course, delighting myself with my dainty cigarette (ok it’s just a Marlboro but it tastes like it was made by God, rolled by Jesus and moistened shut with Heather Graham's pussy), preparing to putter a couple of minutes of payable useless work while watching the city lights, coyote howls constitutes the background soundtrack; I can see almost all the town from here, nice height, nice view. I’m watching the building where I used to work in the same ____s enterprise. I’d like to take pictures like this at night and mainly at dawn but I don’t own a camera, so I watch the stars, the moon and I think of Her and of my friends too. I think about the future and how I’ve never danced under the beam of the pale moonlight, when all of a sudden I notice two bodies far beyond the Center I’m in. In general the other building (were these guys are) would be just simply next to the one I’m in; it’s about three hundred meters far away. But, once again, I totally fail at measuring things; I miscarry at measuring distances, ages, heights, weights and more. So it could be farther, closer or just faraway. Enough for me to see two guys’ shadows or silhouettes; securities I think, talking I guess. I stare at them but I can see no movement, I see the faint lights of a car next to them and I wonder what are… when: BOOM! The whole building exploded. I saw huge lights accompanied with an even bigger sound I can’t even explain. I wouldn’t say I felt an expansive wave but the truth is that I felt down, the little wall of the handrail didn’t allow me to see further. I felt like running to meet the security guard in my building, I felt like yelling his name, which I quickly found stupid, coward and completely unnecessary. I stood up and I saw one guard coming out quickly from the booth in the building I'm at, I sensed the strange feeling that something was wrong because I couldn’t here a thing, I tried to hear the guard but even if I could hear I wouldn’t have listened to him, he was just too far. I don’t have to explain the fear. The whole “little” building was in flames, I couldn’t see the two men or the car; where they were before is now on fire. In the middle of the night, amid of the dark sky I thought I saw stuff falling down, I recalled a volcano. How I was then I’ve felt it very few times, and might not be quite the same. I felt it, for example when a schoolmate shot himself in the head "accidentally". I felt the gravity in an odd way; I felt my body heavy; if that’s related to heaven or hell I don’t know, I don’t care, I don’t think so. But that’s just the never important physical item. The main issue is the sense of awareness, of being alive and being dieing, of fragility, of ephemeral ____s life.

I start walking back to the roofed part of the building and I thought: How long will the firemen and policemen take to get here, should I call them? Will this means I can go home? I don’t want to work tonight… maybe if I explain to my boss what just happened. I could always exaggerate, I mean, he’s at Cincinnati…Did it sound boom, kaboom, or kaput? Are the cops going to ask me questions? What a waste of time. I want to see what they say tomorrow in the news (+paper). I’ll type the whole story to my “operation leader” or just to post it later. Damn fly! It’s fucking obnoxious! It got me dancing with the notebook! Mother fucking pieces of shit you’ll never amount to nothing! It’s just incredibly flooded by dead flies here. Damn cows. And the living ones… Vandalizing! I never believed flies would get used to the tail movement of the cows, they just want to eat me, and my slow arms and reflexes are a joke to them! Kill one and more will come to take revenge! On my eye?! What kind of fly marshals to lie on an eye? Æon Flux’s? It was definitively a “Boom”. At least I can just bend and break wind or scratch my crotch. Anyhow…Then I came back calmly walking to my desk, thru the hallway; again, I wondered how would I look like in the tiny image from the security camera, would it have a blinking red dot in the corner?

viernes, diciembre 08, 2006

Iban Roberto...

Iban Roberto, Ángela, Juan, Ruiz, Boris e Iván y vienen por el desierto. De golpe Roberto se queda viendo al suelo, taciturno. Ángela sigue caminando. Juan lo ve y se asusta, piensa que puede ser un alacrán, una serpiente, un ciempiés o algo por el estilo. Ruiz ve a Juan, ve que está observando a Roberto y lo voltea a ver. Boris ve a Roberto y le pregunta ¡Qué?. Iván sigue caminando. Roberto y su mirada fija en unas plantas dijo Ángela cuando se percató. Boris vio unas bolas, unos musgotes, mohosotes, plantas, hierbas. Juan había leído al respecto e intuía ya lo que eran. Ruiz, veía lo que Roberto sin comprender totalmente todavía e Iván seguía caminando. Ángela peló los ojos, abrió la boca y sorprendida exclamó: ¡Lafofora güilasmi!, Roberto puso cara de “no mames”, hasta entonces desprendió la mirada, vio a Ángela y le dijo Así no se llaman. Pero me entendiste buey, le dijo ella. Iván seguía caminando.

- Juan: ¿De qué trata tu
post-parágrafo? ¿Sobre los “cactos” verdad? ¿Experiencia propia o
qué?
- Roberto: No, sólo que
hoy me dieron ganas de probarlo. Aunque la verdad, siento que con mi estado de
ánimo me daría un mal viajezote. A la vez no me gustaría probarlo así pero dudo
que haya otra forma (sinceramente por eso me dieron ganas). No creo tener una
personalidad autodestructiva, pero algo me hace querer aventarme. Pero no lo
haría todavía. No como un amigo o “amigo” que tenemos en común que me dijo una
vez: ...sí, me gusta jugar con fuego sin quemarme. Pensé y sigo pensando que es
un ______, pero obvio no se lo dije, sólo le escribí un “Orale, ja ja ja”.

jueves, noviembre 30, 2006

- Bueno ¡salud!
Todas brindaron.
- Ya cuéntanos lo que no me quisiste decir por teléfono que es que porque no íbamos a tener de que platicar ahorita.
- ¡Te habló Carlos! ¿O qué? Ash, ya te dijimos...
- No, pero tiene que ver... Cuando estaba chiquita, Don Carrión (mi papá), me dijo: ...uno sueña las cosas que puede soñar, lo que ha vivido y experimentado. Los niños sueñan que vuelan pero si nunca han viajado en avión sueñan que vuelan bajito hasta donde se pueden imaginar, una vez que vuelas en avión entonces ya empiezas a soñar que vuelas y ves las montañas...
- ¿Y luego?
- Seguido sueño con Marcos, recreo cosas que hicimos juntos o me imagino cosas. Estamos acostados sin ninguna preocupación, ninguna prisa, nada.
- ¡Ni ropa!
- Tontis... Besos, caricias, recuerdos, los mezclo; hacemos “la cosa”.
Todas se ríen.
- ¡Cindy, cuándo fue eso?
- Fue un sueño, a veces continua otras se corta, se regresa y vuelta a empezar.
- ¡Y cómo termina el sueño, eh?
- ...pero el otro día soñé, o más bien quise soñar con Ricardo; me acosté, cerré los ojos y empecé a pensar en él. Pensé que lo tenía a mi lado, que escuchaba y sentía su respiración pero no me pude imaginar del todo su rostro. No pude sentir que me abrazara ni que me besara. Yo tampoco lo podía acariciar ni besar. No sé como es su cuerpo ni como se mueve ni como besa o acaricia. Pero seguía intentando, con los ojos cerrados me imaginaba su rostro junto al mío y trataba de acariciarlo y besarlo pero era inútil no sentía nada y no podía ir más allá. ¡Me frustra!
- ¿Quién es Ricardo?

martes, noviembre 21, 2006

Eraserhead por David Lynch

Filmada en el año de 1977, es una de tantas películas en blanco y negro y como a muchas, aunque exista el color, al restringir a este rango la gama de colores le da otro carácter más misterioso. Me imagino que en su tiempo tuvo y todavía tendrá comentarios y reseñas de suerte diversa. Al principio y en ciertas partes de la película hay secuencias largas pero no aburridas, contemplativas pero atractivas en donde el sonido o audio pero no música (o muy tenue de fondo) ni diálogos es el único complemento de las imágenes. Durante toda la película reina lo onírico y la realidad es perturbada por sonidos y me pregunto: ¿Esto es lo que llaman cine de arte? No sé ni me interesa. Lo que sí es que todo ruidito en esa película es usado en tu contra.

El mundo de Eraserhead se me antoja como un mundo post-apocalíptico en donde quedaron puros y pocos raros pendejos, una que otra mujer bonita rara y en general la gente es rara-rara con mutaciones como una cabeza de borrador con la cura para la calvicie, ataques de algo parecido al asma y a la epilepsia y muñones de hijos o mutantes o algo. En general todo es raro, absurdo y para variar, todo parece tan familiar, como la familia X. La película contiene miedo, suspenso y comedia todo como paella y de repente, algunas cosas empiezan a tener sentido dentro del sin sentido... si es que eso es posible y minutos después nada tiene sentido otra vez. Yo a los simbolismos no les entiendo, y me pregunto: entonces yo como espectador pendejo no le voy a entender. ¿No es para mí esa película? O todo lo contrario, tal vez Lynch aboga por los locos y tengo la sensación de que eso me beneficia. Tal vez por eso sea de culto; aunque me enfade el término de culto.

Acuso a Lynch de mostrarse más como un loco (inherentemente incomprendido) que como cineasta o al menos tiene de medianos a series problemas mentales y eso es lo que hace sus películas de buenas a muy buenas; aquí debería escribir el por qué pero no lo voy a hacer. También de destacarse es el trabajo de cámara, luces y las actuaciones frustrantes como usualmente me desagradan, pero en esta película se justifica por el contexto o lo que creemos que es el contexto y no es que sean desagradables por la mala actuación sino por el sentimiento que transmiten.

miércoles, noviembre 15, 2006

Los miércoles, en las ventanas virtuales, no está P.

lunes, noviembre 13, 2006

B de buen agüero

Yo no soy supersticioso y sí muy escéptico. Pero esas pocas cosas en las que creo significan mucho o todo para mí. La música es una de ellas; una canción es mi neutrón que escucho y ya se multiplica en millones de sinapsis que a veces lleven un solo mensaje subliminal: te sientes menos peor. Esa es verdadera hipnosis. Esa partícula que tomo no le hace daño a la música ni a nadie, yo sólo la guardo en una bolisita, me la cuelgo del cuello y me la meto en la camisa; sólo a mí me hace un isótopo con mejor suerte.

Yo también tengo canciones, himnos de guerra, composiciones, poemas (MUY pocos aun desgraciadamente), melodías, que me resguardan de la muerte, pero yo estoy muy lejos de perecer ciegamente caminando hacia el abismo en donde mueren los poetas, quedando sus voces cantando el réquiem. A mí, al menos ahora, me queda observar y afrontar desnudo la muerte de los demás, que sí son poetas, pero no sé quien está incluido, ¿son los poetas viejos y los periodistas mediocres? ¿Serán los poetas jóvenes? ¿Serán todos? ¿Y sí será un crimen? Porque, tal vez, el autor sabía sobre la muerte a la que él, los otros o todos se acercaban felizmente cantando, pero ¿no hizo nada al respecto? O tal vez hizo mucho (muchísimo por mí) y ¿él es el asesino? No sé, de todas formas nacer ya es un crimen; divino para unos, “él más dulce” para otros. Ahí está Bolaño: muerto...

Hay katanas como las de Kill Bill forjadas con la mejor aleación de metal y por el mejor herrero; cigarros como los Cohiba hechos con la mejor mezcla de tabacos; bourbon como el Jack Daniels, destilado con las mejores mezclas de malta; y está lo mejor de ambos mundos: la poesía, que es la música y la literatura. Pero, si iban los poetas cantando, ¿por qué sólo Auxilio pudo salir orgullosa del baño, sin pedir socorro? ¿La música será la ilusión de un talismán? Pero más que interrogaciones el ideario ahí contenido crea conciencia. Vivir ya no es sólo una historia de terror, ya es un thriller.

Lo menos que puedo hacer por ustedes y por el libro es recomendárselos y decir que es célebre. Es una actualización básica para el buen funcionamiento de los detectives; sin ésta funciona pero con ésta funciona mejor.

“...la Guerrero, a esa hora, se parece sobre todas las cosas a un cementerio, pero
no a un cementerio de 1974,
ni a un cementerio de 1968,
ni a un cementerio de 1975, sino a
un cementerio del año 2666...”

Yo no diría que en Amuleto [de Roberto Bolaño] hubo un crimen –al menos no como nos podemos imaginar en primera instancia- pero si hubo muertes olvidadas. La muerte no siempre es homicidio a veces son accidentes otras son suicidios.

martes, julio 04, 2006




















Dibujo: Luis Álvarez

miércoles, febrero 22, 2006

Artemisas #1

Variantes de logo para la banda: Artemisa








martes, febrero 21, 2006


viernes, febrero 10, 2006

Wicked Eye



miércoles, enero 11, 2006

de como llegé a odiar los textos que se titulan: "de como...", "de porque..." "de cuando..."

En realidad no hay historia, ni como, ni porque, ni cuando, sólo no me gusta que los títulos de textos comienzen así. Así que éste es un texto más que no me gusta como se titula.

Este es mi primer y último texto que empieza y va a terminar con:

de como llegé a odiar los textos que se titulan: "de como...", "de porque..." "de cuando..."

lunes, enero 09, 2006

San Juan de Alima




jueves, enero 05, 2006

I Can Kill Because In Goth I Trust